TLDR: La regla anti-fragmentación en Francia es una medida fiscal destinada a evitar que las empresas eludan la calificación de establecimiento permanente dividiendo artificialmente sus actividades en operaciones aisladas. Se aplica cuando actividades complementarias, ejercidas por empresas estrechamente vinculadas, forman un conjunto coherente que supera los umbrales preparatorios o auxiliares.
Contexto y objetivo
La regla anti-fragmentación se introdujo para combatir las estrategias de elusión fiscal en las que grupos de empresas dividen sus actividades para evitar la calificación de establecimiento permanente. Esta medida es especialmente relevante en sectores como la banca, la construcción y los servicios, donde la fragmentación de actividades es común.
Condiciones de aplicación
La regla se aplica cuando se cumple una de las siguientes condiciones:
- Una o varias instalaciones fijas ya constituyen un establecimiento permanente en Francia.
- La actividad resultante del conjunto de operaciones fragmentadas no tiene un carácter preparatorio o auxiliar.
Sectores afectados
La regla anti-fragmentación afecta especialmente a los sectores en los que empresas estrechamente vinculadas dividen sus actividades para evitar superar los umbrales temporales o dimensionales. Por ejemplo, en el sector de la construcción, las empresas pueden fraccionar los contratos para evitar superar la duración de 12 meses, que califica una obra como establecimiento permanente.
Opción adoptada por Francia
Francia ha optado por la opción B del artículo 13 de la CML, que limita la aplicación de las excepciones (actividades preparatorias o auxiliares) solo a las actividades no expresamente enumeradas o al ejercicio acumulativo de actividades. Esta opción refuerza la lucha contra las estrategias de fragmentación, ya que no permite excluir automáticamente de la tributación actividades que, aunque estén enumeradas como excepciones, se ejercen de manera coordinada y sistemática por parte de sujetos relacionados.
Empresas "estrechamente vinculadas"
A efectos de la regla anti-fragmentación, dos o más empresas se consideran "estrechamente vinculadas" según la definición prevista en el párrafo 90 del punto II-B-7 de la CML. Este concepto es crucial para determinar cuándo actividades aparentemente independientes deben recomponerse en un único conjunto a efectos de la calificación como establecimiento permanente.
Relación con otras normas antiabuso
La regla anti-fragmentación se enmarca en el contexto más amplio de las medidas anti-elusivas adoptadas por Francia. Sin embargo, tiene un ámbito específico y no se aplica a todas las formas de elusión, sino solo a los casos en los que la fragmentación de actividades coherentes busca evitar la calificación como establecimiento permanente.