TLDR: Un cambio de actividad real para un microempresario implica la cesación de la empresa si se cumplen los criterios legales (superación de umbrales en el volumen de negocios, la plantilla o el activo inmovilizado, o cesión de más del 50 % de los derechos de voto). La declaración de cese debe presentarse en un plazo de 30 días (60 días para empresas en régimen simplificado).
Definición del cambio de actividad
El cambio de actividad real se caracteriza por la modificación del objeto social o de la actividad efectiva. También puede producirse en caso de desaparición de los medios de producción necesarios para continuar con la explotación durante más de doce meses, salvo en caso de fuerza mayor o si esta desaparición va seguida de una cesión de la mayoría de los derechos sociales.
Criterios de caracterización
El cambio de actividad se constata cuando se supera uno o varios umbrales:
- Cesión de más del 50 % de los derechos de voto vinculados a los títulos de la empresa. En caso de cesiones fraccionadas, la condición se cumple a partir de la fecha en que se supera el umbral del 50 %.
- Aumento de más del 50 % del volumen de negocios, o de la plantilla media del personal y del activo bruto inmovilizado en comparación con el ejercicio anterior.
- El cambio puede derivarse únicamente de la variación del volumen de negocios, pero no de la sola variación de la plantilla o de los activos inmovilizados.
Si la empresa dispone de herramientas de gestión que demuestren que parte del aumento de los umbrales está relacionado con la actividad preexistente, esta parte no se tendrá en cuenta para evaluar el cambio.
Obligaciones declarativas
En caso de cesión o cese de actividad, debe presentarse una declaración en un plazo de 30 días. Este plazo se amplía a 60 días para las empresas sujetas al régimen simplificado de imposición.
Consecuencias fiscales
El cambio de actividad que implique el cese de la empresa conlleva la pérdida del arrastre de las pérdidas sufridas antes del cambio sobre los beneficios obtenidos con posterioridad.
Casos particulares
El cambio de actividad no se considera caracterizado si el aumento del volumen de negocios es inferior al 50 % y solo el activo bruto inmovilizado ha aumentado más del 50 %.
Exclusiones
Las variaciones relacionadas únicamente con la plantilla o los activos inmovilizados no son suficientes para caracterizar un cambio de actividad.