TLDR: Si eres un nómada digital, pagas impuestos en Francia solo si eres residente fiscal. La residencia se determina según criterios precisos: estancia superior a 6 meses, centro de intereses económicos o actividad principal en Francia, o familia establecida en el país. Si no eres residente, solo pagas impuestos sobre los ingresos de origen francés. Los convenios fiscales con otros países pueden excluir la tributación en Francia, siempre que seas residente fiscal en el Estado asociado y no tengas una base fija en Francia.
Residencia fiscal en Francia
Se considera que eres residente fiscal francés si:
- Permaneces en Francia más de 6 meses al año, incluso en alojamientos temporales como hoteles o Airbnb.
- Tu familia (cónyuge o hijos menores) vive de manera estable en Francia.
- El centro de tus intereses económicos está en Francia, es decir, la mayor parte de tus ingresos mundiales provienen de actividades realizadas en el país.
- Tu actividad principal, en términos de tiempo dedicado o ingresos generados, se ejerce en Francia.
Ingresos gravables en Francia para no residentes
Si no eres residente fiscal en Francia, solo estás obligado a pagar impuestos sobre los ingresos de origen francés, entre ellos:
- Ingresos de una base fija profesional en Francia, como una oficina o un local alquilado para desarrollar tu actividad.
- Ingresos inmobiliarios, por ejemplo, alquileres percibidos de propiedades ubicadas en Francia.
- Ingresos de actividades lucrativas ocasionales, como ventas en plataformas en línea dirigidas a clientes franceses.
Convenios fiscales bilaterales
Los convenios fiscales con países como Portugal o Irlanda pueden excluir la tributación en Francia para los ingresos de profesiones liberales, siempre que:
- No tengas una base fija en Francia.
- Seas efectivamente residente fiscal en el Estado asociado, como lo demuestra un certificado de residencia fiscal emitido por las autoridades locales.
Documentación necesaria
Para demostrar tu residencia fiscal o su ausencia, es fundamental conservar documentos como:
- Sellados en el pasaporte, billetes de avión, contratos de alquiler en el extranjero para probar la duración de las estancias.
- Extractos bancarios, contratos con clientes extranjeros para demostrar que el centro de tus intereses económicos no está en Francia.
- Contratos de alquiler de oficinas en el extranjero para probar la ausencia de una base fija en Francia.
Riesgos y excepciones específicas
Uno de los principales riesgos para los nómadas digitales es la doble imposición, que ocurre cuando dos Estados te consideran residente fiscal. En estos casos, los convenios fiscales bilaterales establecen criterios de prevalencia para determinar qué país tiene derecho a gravarte. Otro riesgo se refiere a las actividades en plataformas en línea: si la administración fiscal francesa sospecha de evasión del IVA, puede notificar tu cuenta a la plataforma, que está obligada a suspenderte en un plazo de un mes desde la notificación, sin posibilidad de recurso directo.
Agentes de la función pública francesa
Los agentes de la función pública francesa en servicio en el extranjero siguen siendo residentes fiscales en Francia, a menos que tributen localmente sobre la totalidad de sus ingresos.